Un taller familiar en Belén de Escobar que fue creciendo de a poco — cada hito marcado en la línea de tiempo, cada paso contado acá al lado.
Menta Fresca nació como un proyecto chico, guiado por una idea simple: los objetos cotidianos cobran otro sentido cuando están hechos con manos dedicadas y materias primas nobles. Empezamos cultivando nuestras propias hierbas y semillas para los rellenos, y de ahí a coser las primeras piezas hubo un solo paso.
Lo que arrancó en un grupo de WhatsApp familiar fue creciendo pedido a pedido, hasta convertirnos en MercadoLíder Platinum — el escalón más alto de reputación de vendedor. No cambió por qué lo hacemos, pero sí cuánta gente confía en encontrarnos ahí.
Ampliamos el espacio de trabajo e incorporamos una plancha de sublimado propia, así que ahora los estampados de nuestras piezas —como los portalibros y las cartucheras— salen enteramente de acá, diseño y producción bajo el mismo techo.
La lavanda, las semillas y las hierbas que rellenan nuestras almohadillas térmicas vienen de acá. Con el invernadero podemos cuidar los cultivos todo el año, sin depender tanto del clima — un paso más en hacer las cosas como nos gusta: despacio, y con cuidado real.
Cada pieza pasa por las mismas manos que cultivan, cortan y cosen. Esta línea de tiempo va a seguir creciendo con nosotros — el próximo hito todavía no lo sabemos, pero ya tiene un lugar reservado acá al lado.
¿Qué usamos para rellenar nuestras almohadillas térmicas?
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